Consejos de Seguridad Digital para Menores de Edad

La alegría de los triunfos o la frustración por los fracasos de los hijos e hijas puede ser tan grande para un padre o una madre que es lógica que quiera compartirlo con sus conocidos. El problema es que, al haberse extendido nuestra realidad al mundo virtual, esa alegría puede pasar factura y convertirse en un búmeran. 

El Código de la Familia de Panamá protege la imagen de los menores de edad y prohíbe la difusión de sus rostros e identidades no autorizada por sus padres en medios de comunicación. Pero la exposición voluntaria de imágenes y videos de menores de edad de nuestro entorno familiar no está prohibida. Y aunque existen muchos manuales para la publicación responsable de este material, lo ideal es reducirlo esta exposición a su mínima expresión. 

Recientemente un productor musical expuso en sus redes sociales una carta escolar en donde la institución comunicaba que no había aceptado el ingreso de su hijo al colegio y explicaba las razones. La carta fue publicada con el nombre completo del menor y detallando las razones por las que el colegio no aceptó su matrícula. Está de más afirmar que dicha publicación en redes debió evitarse a toda costa. 

Esta tendencia de padres compartiendo en redes cosas personales sobre sus hijos se conoce como ‘sharenting’. Y de acuerdo a un estudio de la Universidad de Michigan, citado por Pantallas Amigas, el 56% de los padres suben fotos de sus hijos que podrían avergonzarlos. En esa misma línea, otro estudio realizado en el Reino Unido encontró que los padres habrían publicado un promedio de 13,000 fotos y videos de sus hijos antes de que éstos cumpliesen los 13 años. 

Nos parecen pertinentes recomendar las 10 razones para el ‘sharenting’ responsable de Pantallas Amigas (pantallasamigas.net):  

  1. Tienes la obligación de cuidar su imagen e intimidad, no el derecho de uso arbitrario de ellas. 
  2. Tu hijo o hija no gana nada con la publicación de las imágenes
  3. Puede haber distintos criterios sobre qué y cómo se comparten las imágenes de los menores por parte de sus progenitores.
  4. Nunca sabes realmente cómo se estén difundiendo esas imágenes.
  5. Existen otras formas más seguras de compartir imágenes.
  6. Usualmente se  comparte más información de la que se ve a simple vista.
  7. Al compartir imágenes, las personas pueden asumir que pueden re-compartir y que son “públicas”.
  8. Lo que publicas una vez escapa de tu control para siempre.
  9. Compartir imágenes de otras personas sin su consentimiento puede violar la ley de protección de datos personales.
  10. En ocasiones extremas, puedes comprometer la seguridad de tu familia.

Recordemos que en Panamá, aunque existen las leyes, todavía su aplicación efectiva en todos los casos denunciados es un ideal en construcción.

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